Noticia: Una siesta por la tarde facilitaría el aprendizaje en niños de edad preescolar

20/11/2013 

Un pequeño estudio ha concluido que dormir un poco por la tarde podría aumentar la capacidad de aprendizaje de un niño en edad preescolar al mejorar su memoria. Para sus autores, una siesta permite que la información pase del almacenamiento temporal a un almacenamiento más permanente, del hipocampo a las áreas corticales del cerebro. 

Para realizar el estudio, los investigadores enseñaron a 40 niños de seis parvularios un juego de memoria visuoespacial por la mañana. Se pidió a los niños que recordaran dónde estaban situadas de 9 a 12 imágenes distintas en un cuadro. Por la tarde, animaron a los niños a dormir una siesta o bien a seguir despiertos. Las siestas duraron unos 80 minutos. Luego por la tarde y en la mañana siguiente, se hizo una prueba de memoria retardada a los niños de ambos grupos. 

Los investigadores hallaron que aunque el rendimiento de los niños por la mañana fue parecido, cuando su capacidad de retención estaba ‘fresca’, los niños que no habían hecho una siesta olvidaban significativamente más cosas. Quienes habían dormido recordaban un 10% más en comparación con los que habían seguido despiertos. Al día siguiente, los niños que habían hecho una siesta la tarde anterior obtuvieron una mejor puntuación. 

Para entender mejor si los recuerdos se procesaban activamente durante las siestas, los investigadores llevaron a 14 niños a un laboratorio del sueño para realizar una polisomnografía mientras hacían una siesta durante unos 70 minutos. Estos niños mostraron señales de haber enviado contenidos desde el hipocampo a la memoria a largo plazo, lo que constituye la evidencia de una relación entre las señales de que el cerebro está integrando la información nueva y el beneficio obtenido mediante la siesta para la memoria. 

Kurdziel L, Duclos K, Spencer RM