Noticia: La disfagia, una de las manifestaciones clínicas más importantes tras un ictus

08/04/2014

La bronconeumonía es una complicación frecuente en los primeros días después de una enfermedad cerebrovascular y se asocia con una mayor tasa de mortalidad. Se produce en pacientes con el nivel de conciencia o el reflejo tusígeno alterado, y podría prevenirse con un programa temprano de rehabilitación de la disfagia. Un estudio ha revisado la literatura científica en relación con el tratamiento y rehabilitación de pacientes con disfagia tras sufrir un ictus, entre 2002 y 2012. 

En ese período, las bases de datos PubMed, Cochrane, PEDro, CINAHL y ENFISPO ofrecen 15 artículos que cumplían los criterios de inclusión y los objetivos planteados, con información sobre 3.212 pacientes. La bibliografía describe distintos protocolos y técnicas para la reeducación de la disfagia, como estrategias compensatorias, terapia de regulación orofacial, musicoterapia, estimulación sensorial, entrenamiento muscular labial, de la lengua, faringe, laringe y aparato respiratorio, maniobra de Mendelsohn, estimulación eléctrica neuromuscular, estimulación magnética transcraneal repetitiva y acupuntura. 

Los estudios incluidos en esta investigación afirman que el tratamiento de la disfagia tras un ictus puede mejorar la función deglutoria (coordinación, velocidad, volumen), la calidad de vida y las relaciones sociales de las personas, aunque existe la labor pendiente de establecer o definir qué tipo de terapias, técnicas, ejercicios o maniobras son los más eficaces en la disfagia, así como de elaborar protocolos de tratamiento o rehabilitación consensuados dentro de las unidades que abordan integralmente el ictus. 

López-Liria R, Fernández-Alonso M, Vega-Ramírez FA, Salido-Campos MA, Padilla-Góngora D