Noticia: Una mayor reserva cognitiva favorece la recuperación funcional tras un traumatismo craneoencefálico

12/06/2014 

Las personas que más educación académica han recibido parecen tener más probabilidades de recuperarse de un traumatismo craneoencefálico (TCE) moderado o grave, lo cual sugiere que lo que se conoce como ‘reserva cognitiva’ del cerebro puede tener un papel importante en el proceso de recuperación. 

Los científicos examinaron a 769 pacientes que padecieron un TCE lo bastante grave como para ser ingresados en un hospital, permanecer un tiempo en él y tener luego que acudir a un centro de rehabilitación. De ellos, 185 (24,1%) tenían menos de 12 años de estudios, 390 (50,7%) tenían de 12 a 15 año, y 194 (25,2%) contaban con al menos 16 años de educación. 

Se recuperaron del TCE 18 pacientes (9,7%) del primer grupo, 120 (30,8%) del segundo y 76 (39,2%) del tercero (p < 0,001). En un modelo de regresión logística considerando edad, sexo y factores específicos de la lesión y la rehabilitación, se constató que, al año, aquellos pacientes con conocimientos equivalentes por lo menos a una carrera universitaria tenían siete veces más probabilidades de recuperarse del TCE y dejar atrás las discapacidades que el TCE había originado, en comparación con quienes no terminaron la educación secundaria. 

Los resultados reproducen la misma tendencia ya observada en investigaciones previas sobre la enfermedad de Alzheimer, en la cual el nivel de educación académica del paciente se relaciona inversamente con la velocidad a la que progresa la enfermedad. 

Se desconoce por ahora cuáles son los mecanismos biológicos exactos subyacentes en el vínculo entre los años de esfuerzos académicos y la mejora en la recuperación tras un traumatismo craneoencefálico. Las personas con mayor reserva cognitiva se recuperan de la lesión por una vía más eficaz que les permite recobrar toda su funcionalidad anterior, ya sea mediante la reconstrucción de la arquitectura previa o bien por la formación de arquitecturas alternativas en su cerebro que compensen la merma impuesta por la lesión. 

Schneider EB, Sur S, Raymont V, Duckworth J, Kowalski RG, Efron DT, et al.