Noticia: La oxitocina mejora el comportamiento social de un modelo de ratones con autismo

25/02/2015 

Administrar oxitocina durante las primeras etapas del desarrollo podría ser positivo a largo plazo para tratar los trastornos del espectro autista (TEA), a la vista de un estudio en 200 ratones modificados genéticamente a los que se les aplicó la hormona. 

La oxitocina está detrás de la construcción de los lazos sociales, tales como la relación entre madre e hijo o el apego a una pareja. Para entender cómo funciona esta sustancia en los TEA, los investigadores utilizaron ratones con un gen bloqueado que les hizo desarrollar la enfermedad y presentar dificultades en la comunicación, problemas en las interacciones sociales y comportamientos repetitivos. 
La disección de su cerebro mostró que segregaban menos oxitocina que los ratones normales. 

Tras tratar a un grupo de ratones ‘autistas’ recién nacidos con dosis diarias de la hormona, descubrieron que éstos interactuaban más con sus compañeros que los tratados con placebo, que se aislaban del grupo, efectuaban más movimientos repetitivos y menos sonidos. Con este tratamiento temprano, los beneficios de la oxitocina duraron más de una semana después de la última dosis. 

El estudio no identifica qué aspectos del comportamiento están determinados directamente por la hormona, ni si todas las formas de TEA se relacionan con este déficit. Un objetivo fundamental sigue siendo discernir qué formas de TEA muestran una desregulación directa o indirecta del circuito de la oxitocina porque se sospecha que estos pacientes son los más propensos a beneficiarse de este método. 

Peñagarikano O, Lázaro MT, Lu XH, Gordon A, Dong H, Lam HA, et al.