Reforma Educacional Chilena: ¿Fin de los Colegios Especiales?

La tan publicitada Reforma Educacional que se está construyendo en Chile, implica una gran variedad de aristas que alcanza a todos los integrantes del sistema educativo. Es decir, no solo Profesores, Alumnos, Apoderados y Directores de los establecimientos educacionales, sino también de los profesionales de apoyo a la educación, llámense Profesores de Educación Diferencial, Fonoaudiólogos, Psicólogos, Terapeutas Ocupacionales y otros. 

 Hace poco tuve en mis manos el Decreto Ministerial que Aprueba Criterios y Orientaciones de Adecuación Curricular para estudiantes con Necesidades Educativas Especiales (NEE) de Educación Parvularia y Educación Básica, de enero de 2015. En el me llamó mucho la atención al cambio del concepto de déficit por otro centrado mucho más en el aspecto educativo. Así también el concepto de colegios inclusivos (¿necesito escuelas especiales si existen colegios inclusivos?) y lo más llamativo la incorporación del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) en las aulas. 

 Bueno si me lo permiten haré un pequeño análisis del decreto mencionado y que creo traerá muchas más interrogantes que respuestas, pensando que es una implementación que se llevará a cabo, según el Ministerio de educación, paulatinamente durante el año 2017. 

Adecuaciones Curriculares 
 
Las adecuaciones curriculares están pensadas para ejecutarlas en cualquier establecimiento educacional, es decir, desde jardines de párvulos hasta Establecimientos educacionales, con o sin Programas de Integración Escolar (PIE), y obviamente Colegios especiales. Lo que nos dice este marco referencial, es que cualquier establecimiento puede adecuar sus contenidos para dar una respuesta educativa de calidad a todo el alumnado. 

 Inclusión Educativa 

Para llevar a cabo la inclusión educativa, es decir, los establecimientos educacionales deben incorporar una serie de conceptos que permitan las adecuaciones curriculares. Esto es, igualdad de oportunidades para sus alumnos, calidad educativa, inclusión y diversidad, y flexibilidad educativa. 

Ahora bien, los conceptos como tales en el papel son incuestionables, sin embargo ¿está el profesorado preparado para un cambio de tales características? A mi parecer es prácticamente un cambio de mentalidad, que me atrevería a decir, socio educativa muy profunda. En primer lugar deberíamos terminar con la arraigada concepción del “alumno deficitario” y mirar si no somos nosotros los que no hemos sido capaces de entregarle las herramientas necesarias y los contenidos educativos. Es decir, debemos movernos del alumno deficitario al entorno deficitario o invalidante. 

Pero, ¿como entregar entonces los contenidos a tal diversidad de alumnado? Aquí entra el concepto de DUA. No voy a entrar a definirlo ni a mencionar sus alcances, para ello les dejo un link de mi blog donde hay documentación suficiente. Lo realmente importante es si el profesorado está capacitado para impartir los contenidos educativos a través del DUA. A mi parecer la respuesta es “No”. 

Imaginemos el escenario de un Colegio Inclusivo ideal: curso primero básico con un promedio de 30 a 40 alumnos, conformado por menores sin dificultades en general, otros con deficiencia mental, otros con Síndrome de Down, Trastorno de espectro autista y algunos con problemas de aprendizaje. El profesor inicialmente ha realizado una evaluación inicial tanto global como individual de su curso, por lo tanto conoce las debilidades y fortalezas de cada alumno, realiza las adecuaciones curriculares junto a su equipo de trabajo y basándose en el DUA entrega los contenidos educativos de manera multicanal y espera respuestas de la misma manera. Para el profesor todos sus alumnos son iguales, solo con distintos estilos de aprendizaje. 

Hermosísimo, no es cierto. Sin embargo para llegar a ello se requiere más que la voluntad y los recursos, un cambio de mentalidad socio educativa. 

Debemos recordar que actualmente algunos alumnos con discapacidades no participan en las mediciones de la calidad educativa, a partir de esta nueva concepción, también serían parte de ello. 

Después de lo expuesto, ¿existe entonces la necesidad de continuar con los Colegios Especiales? Quizás la pregunta está mal planteada, pero lo que deduzco, es que los colegios especiales desde el actual escenario, serían segregadores y lo que se pretende es ser inclusivos. Si los jardines infantiles van a poder aceptar diversidad de alumnos y realizar adecuaciones curriculares, ¿Tengo la necesidad de derivar a colegios especiales? 

Me parece que los Colegios Especiales estaría en vías de extinción con esta nueva óptica. Recalco que nadie ha hablado de cierre de Colegios Especiales, pero prácticamente con este nuevo marco institucional se les pone la lápida. 

Como mencionaba al inicio, me he quedado con muchas interrogantes. ¿Que pasará con los profesionales de apoyo? ¿Qué pasara con los Profesores? ¿Deben capacitarse? ¿Tienen futuro los Colegios Especiales? ¿Es el fin de los Programas de Integración? 

Finalmente creo que el paso siguiente para los Colegios Especiales es evolucionar o definitivamente desaparecer. 

Daniel A. Silva Troncoso 
Fonoaudiólogo 
Universidad de Chile

0 comentarios: